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Casi me matan
Hoy, por enésima vez, casi me matan.
Suena de impacto, y sucede tan a menudo. Se trata del tráfico y los "uy!". En esta ocasión un hombre conduciendo un coche dorado (omito la marca, porque mejor no decirla) casi se mata él, a sus acompañantes, a quienes viajaban en tres coches que venían de frente, a mi y a quien viniera detrás como yo.
A esta persona le ha sucedido algo que nos puede pasar a cualquiera, despistarse. Pero con una maquina que pesa más de media tonelada y con fuerza para derribar una casa, los despistes matan. En este caso sucedió les siguiente modo:
Venia el coche dorado, de una marca cara, detrás de mi coche. Por la carretera N-340 cerca del limite entre Granada y Almería. Esta carretera lleva muchos años en obras para ser sustituida por la A-7, pero siguen con ello. Llevamos un rato circulando en una calzada con doble sentido y un carril por sentido, con señales amarillas de obra, con una linea continua amarilla pintada en el suelo. En un momento dado entramos en lo que será la autovía A-7, en la calzada que circulara dirección Almería, pero que esta siendo compartida por ambos sentidos ya que los vehiculos que viajan dirección a Motril deben salir de la autovía y entrar en la vieja nacional. Creo que se entiende correctamente la situación.
Empiezan a aparecernos las señales de autovía de fondo blanco que estamos deseando ver por fin, pero seguimos en una calzada de doble sentido. El señor del coche dorado comienza a adelantar. En el sentido contrario, donde se acaba de incorporar, circulan 3 coches en sentido Motril, de frente al coche dorado vamos. Y él sigue adelante. Histérico. Pánico. Me pongo a gritarle aunque no me escuche. Claxon a todo trapo, lo tengo al lado y el que viene de frente se empieza a echar a un lado (pero detrás vienen dos que no parecen enterarse aun). Yo me echo a mi derecha, no se ni si hay asfalto, pero si chocan a mi me llevan con ellos.
Pasa el primero rozando al coche dorado, el coche dorado empieza a frenar y da un quiebro a su derecha (a mi lado) para evitar a los otros. Se coloca delante mía que en ese momento ya llevaba unos segundos pisando freno a tope.
Todos reducimos el ritmo. No el del corazón que sigue a mil.
Cuando, a los pocos metros, ahora si entramos en autovía. Adelanto al coche dorado que ahora circula mas calmado. Miro al conductor que tiene la mano en la cabeza, recapacitando lo sucedido. Paso de volver a pitarle y gritarle. Ya tiene bastante.
Parece obvio que se pensó que habíamos llegado a la autovía y que ya podía adelantarnos. Las señales azules de la autovía pueden confundir. Pero esa linea continua, li-ne-a con-ti-nu-a, eso es inequívoco. NUNCA. Nunca debes cruzar una continua, salvo que haya un obstáculo infranqueable delante. NUNCA. Pero esta en el suelo, esas señales no existen para muchos, salvo que les suponga alguna ventaja. Es posible que estuviera charlando con su acompañante, no se porque me dio esa impresión. PEOR. Al conductor no se le distrae. En el coche no se discute. No se puede entretener al conductor o conductora que bastante entretenimiento tiene con conducir. Tiene tu vida, la suya y la de otras personas que se aventuran a salir a la calle en sus manos. Pero, es que la linea continua... eso hay que verlo y estar atento a ello.
Bueno, esto pasa mucho en la carretera. La semana pasada sucedió algo que ya ni recuerdo, otra mas. Nos vamos haciendo inmunes al miedo a morir con el coche, total, pasa tan a menudo.
Por favor, si conduces algún vehículo o haces uso de la calle aunque sea andando, ten cuidado. Por ti y por los demás.
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